Así lo aseguró este sábado el ministro del Interior de Venezuela, Tarek El Aissami.
Pasado el júbilo inicial por el rescate del beisbolista venezolano, Wilson Ramos, las autoridades venezolanas ya comienzan a dar públicamente detalles de los involucrados y la operación con la que fue liberado, ordenada por el propio presidente Hugo Chávez el viernes en la mañana.
Para la radio venezolana por internet Noticias 24, el ministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami afirmó este sábado que tras un intercambio de disparos entre funcionarios de la policía científica y los secuestradores fueron capturados a cinco de ellos, todos de nacionalidad colombiana y supuestamente vinculados con las Autodenfensas Unidas de Colombia.
El rescate ocurrió en un poblado boscoso y aislado llamado Aguas Calientes, en el mismo estado Carabobo donde fue secuestrado el pelotero el miércoles en la noche a las puertas de la casa de sus padres.
"La operación se fundamentó en las informaciones de inteligencia que recabamos, el hallazgo de la camioneta (donde se llevaron al beisbolista) fue un hecho importante. Fueron detenidas cinco personas de nacionalidad colombiana, identificadas algunas como paramilitares (...) Nosotros sabíamos desde el principio que hay un grupo de personas involucradas en este tipo de delito, en el secuestro, y además son personas identificadas con las AUC, el paramilitarismo colombiano", detalló.
En vista de que los secuestradores nunca se pusieron en contacto con la familia para pedir rescate, el ministro aseguró que la exitosa operación de rescate se fundamentó en información de inteligencia.
Tras su rescate, Ramos fue trasladado a Valencia donde se reunió con su familia, su novia, amigos y vecinos. Aseguró que no recibió maltratos físicos, pero sí amenazas de que estaría retenido mucho tiempo y que pedirían mucho dinero por su rescate. "Me metieron en un cuarto con una cama, estuve acostado allí, fue bastante duro para mí el pensar si iba a salir vivo primero que nada", dijo a la prensa local.
"La verdad no sé quiénes eran las personas, sé que son colombianos por su acento. Simplemente me agarraron tres tipos frente a mi casa, me trasladaron a otra camioneta y de allí me metieron al monte", contó horas después.
El secuestro de Wilson Ramos, quien además de jugar para la liga de beisbol venezolana juega para los Nacionales de Washington, en las Grandes Ligas, resaltó de nuevo cómo el secuestro se ha convertido en una práctica cada vez más frecuente en la ya desbordada criminalidad que azota a Venezuela, y por eso a través de mensajes y redes sociales miles de venezolanos exigen a las autoridades que se aboquen a resolver otros tantos casos de secuestros que aún no tienen un feliz desenlace.
Aunque oficialmente no se conocen estadísticas de secuestros para este año, durante 2010 se registraron 686 casos.
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